Aplicaciones de envasado en atmósfera modificada (MAP)típicas y composiciones de gas

 

Los alimentos son diferentes entre sí: lo mismo ocurre con la composición del gas empleado para envasar distintos alimentos. La carne roja necesita mucho oxígeno para mantener el color rojo, el pan requiere poco oxígeno para evitar la aparición de moho y las verduras necesitan a menudo una mezcla de tres gases.

Siempre recomendamos consultar al proveedor de gas para localizar la mezcla de gases más adecuada y llevar a cabo estudios de caducidad antes de lanzar el producto.

Descargue una tabla de mezclas de gases: póster de mezclas de gases

¿Qué es el envasado en atmósfera protectora (MAP)? (continuación de la página principal)

Todo el mundo sabe que la comida no se mantiene fresca para siempre. La leche se agría, el pan se vuelve mohoso, la carne desarrolla un color marrón y un olor desagradable. Varios factores son los que provocan que la comida se estropee. El oxígeno del aire puede originar un proceso de descomposición llamado oxidación. Por ejemplo, las grasas y los aceites de la comida pueden oxidarse volviendo rancios los alimentos. Una de las razones principales de que la comida se estropee es el desarrollo de microbios como bacterias, levaduras y mohos que están presentes por todas partes, incluso dentro y sobre nuestro propio cuerpo. Dichos microbios se alimentan de la comida y se desarrollan en su interior, provocando que se estropee. La apariencia del alimento también puede cambiar con el tiempo, una vez expuesto al aire. La carne fresca se vuelve marrón tras un tiempo, debido a las interacciones entre el oxígeno y los pigmentos del tejido.

Existen varias formas de ralentizar estos procesos de descomposición y de mantener la comida atractiva y comestible el mayor tiempo posible. Entre ellas se incluye una simple refrigeración (cuanto menor sea la temperatura más lentamente se desarrollarán los microbios) o tratamientos tales como conservar en vinagre, curar con sal o añadir conservantes artificiales.

Sin embargo, mantener un alimento fresco el mayor tiempo posible sin aditivos es un desafío; una tecnología vital para alcanzar este objetivo es sellar el alimento en un envase que contenga una mezcla de gases naturales en proporciones cuidadosamente controladas que reduzcan drásticamente el proceso de descomposición mediante la inhibición de los procesos de oxidación y el desarrollo de los microbios. Esta es la esencia del envasado en atmósfera protectora: la atmósfera en la que se envasa la comida se modifica para reducir en gran medida esa descomposición y que la caducidad del producto se retrase.

El tipo y proporción de gas utilizado en el envasado depende en gran medida del tipo de alimento del envase y el tipo de descomposición o cambio que sufra el alimento.

Envasar un producto en una atmósfera protegida requiere que una maquinaria sofisticada extraiga el aire de la cámara de envasado y lo sustituya por un gas distinto o una mezcla de gases definida con precisión, para luego sellar el producto en el envase de modo que solo la atmósfera protectora envuelva al producto y no cualquier otro gas no deseado.

Se han desarrollado tecnologías ultramodernas para asegurar que la mezcla de gases sea la correcta y para comprobar que una vez sellados, los envases contengan la mezcla correcta y no se produzcan fugas.