Control y aseguramiento de la calidad en el envasado en atmósfera modificada

Durabilidad

La historia del envasado en atmósfera modificada

El envasado en atmósfera protectora, tal y como lo conocemos actualmente, se originó en el Reino Unido y Dinamarca en la década de 1970, cuando el tocino y otros productos llegaron a las tiendas minoristas. Antes de esto, se utilizó el almacenamiento en atmósfera controlada en la década de 1930 para transportar ternera y cordero de Australia y Nueva Zelanda al Reino Unido.

El envasado en atmósfera protectora (MAP) ha demostrado ser uno de los mejores conceptos de envasado para una gran variedad de productos. Y a medida que las investigaciones progresan, más productos entran a formar parte de la larga lista de productos envasados en atmósfera modificada. La fuerza que impulsa esta tendencia de envasado con distintos gases es la combinación de un gran atractivo para los consumidores (productos frescos) y varios beneficios para los minoristas, relacionados con la logística, la presentación del producto, los productos de valor añadido, etc. El propósito del envasado con gas inyectado es proporcionar al producto un largo período de caducidad. Para triunfar con el envasado en atmósfera modificada, es primordial disponer de los medios para controlar si el proceso de envasado puede cumplir este propósito. De lo contrario, puede que se convierta en víctima de una mala experiencia que podría dañar su posición en el mercado.

El control de la calidad es indispensable

¿Cómo se puede conseguir un buen procedimiento de control de la calidad? En las páginas sobre control y aseguramiento de la calidad trataremos de responder a esta pregunta, asumiendo que ya se ha elegido la mezcla de gases más apta para el producto en particular.